martes, octubre 03, 2006


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EL PRESIDENTE LO ACUSÓ DE ESCRIBIR BIEN DEL EX DICTADOR VIDELA

Hay muchas notas contra la democracia que Morales Solá escribió y no puede negar Néstor Kirchner lo mandó al frente al columnista de La Nación, citando una nota que le atribuyó haber escrito en Clarín en 1978 elogiando a Jorge R. Videla.

Aunque el aludido negó la autoría de esa nota, no podrá negar muchas otras tan negativas como ésa. EMILIO MARÍN

El presidente tiró con munición gruesa contra uno de los principales columnistas del órgano de prensa de la Sociedad Rural y la Bolsa de Comercio.

En un acto realizado en la Casa Rosada, Kirchner le enrostró a Joaquín Morales Solá haber escrito en junio de 1978, cuando era el editorialista de Clarín, lo siguiente: "El acto inaugural del campeonato, por otra parte, tuvo una singular importancia política, en lo estrictamente interno puede decirse que los argentinos tuvieron la oportunidad de ver al presidente Videla en su primera experiencia multitudinaria improvisar, cosa difícil para quien no hizo de la tribuna su profesión.

Dio un breve discurso que siguió la línea conciliadora y pacifista habitual en el mandatario". El imputado se defendió como gato entre las leñas desde su columna de "La Nación", a la que tituló "Falsedades en el atril de Kirchner".

En el descargo aseguró que él no escribió esa nota providelista aunque no criticó su contenido ni negó su existencia, limitándose a decir que no salió de su pluma.

Los argumentos que dio, de que en esos años dialogaba con políticos como Raúl Alfonsín y Antonio Cafiero, y con dirigentes humanitarios como Graciela Fernández Meijide y Nora Cortiñas, no lo exculpan de la línea providelista. Apenas dan la idea de que el columnista hablaba con personas para informarse sobre los temas sobre los que escribía, lo cual es lógico.

Lástima que no haya proporcionado también los nombres de los militares con los que dialogaba y dijera el tenor de esas conversaciones. Eso sí que hubiera estado bueno. En esos años de terrorismo de Estado, Clarín y La Nación -para los que aquél trabajó sucesivamente- se adueñaron de Papel Prensa con ayuda de la dictadura de Videla.

Los dos pulpos quedaron así en posición monopólica en un insumo esencial de la prensa, copando un emprendimiento hecho con dineros estatales.

¿Será verdad el descargo de Morales Solá?

A lo sumo podría serlo relativo a una nota puntual. Seguro que alguien que fuera a una hemeroteca, como recomendó, encontraría una pila de artículos más comprometedores en sus elogios a la dictadura.

Esa fue la línea de Clarín en ese tiempo y en mayor medida aún de "Gaceta Ganadera".La palabra de ese periodista está devaluada. Hace un par de años, ante una acusación de relación con el general Antonio D. Bussi, aseguró que no lo conocía.

Al día siguiente se publicó una foto de archivo donde el carnicero de Tucumán daba una conferencia de prensa en el Operativo Independencia y allí estaba don Joaquín tomando nota.

Palos a los piqueteros.Y a el hecho de compartir sus columnas en "La Nación" con Mariano Grondona, con José Claudio Escribano y Bartolomé de Vedia, lo hace a Morales Solá corresponsable de las posiciones sostenidas por ese medio durante los ´90.

Fue defensor del modelo neoliberal que expulsó de su trabajo a millones de argentinos, multiplicó la deuda externa reforzando esa situación social de inequidad y extranjerizó la economía, la política y la cultura.

Argentina terminó como aliado especial extra OTAN, como correlato inevitable de esas relaciones carnales que esos columnistas estrellas festejaron como el ingreso al Primer Mundo.

Escribano chantajeó a Kirchner en mayo de 2003 con que debía moderar sus embates en derechos humanos y alinearse con Washington si no quería que Argentina hubiera elegido presidente para un solo año.

Así se lo habían comentado en el Consejo de las Américas en Nueva York y él lo transmitía.Las ventajas de la devaluación para la "Patria Ganadera" debían quedar íntegras en manos del sector y bajo ningún aspecto podían existir retenciones del Estado a las exportaciones.

Ese discurso de la Sociedad Rural fue tomado en forma textual por los columnistas del diario. Por eso mismo, en nombre del "orden público", desde allí se clamó por la represión contra los piqueteros, uno de los sectores que impedía la consagración total de los privilegios de los popes de la Rural.Así fue que cuando el gobierno de Eduardo Duhalde mató a dos jóvenes piqueteros, el diario de la oligarquía mintió que la violencia había partido de las filas de los desocupados.

Toda una manera de disculpar a Duhalde, Felipe Solá y especialmente a la "maldita policía". Sólo dio marcha atrás cuando esa mentira se hizo insostenible.Morales Solá retomó esa línea contra los piqueteros en junio de 2004: "rodeado por el boato chino, Kirchner tropezó, al fin y al cabo, con el más grave problema que enfrenta su administración.

La crisis por la acción cada vez más violenta de los piqueteros, que se suma a una ola de revueltas contra comisarías, condiciona seriamente las inversiones externas e internas en la Argentina y, al mismo tiempo, pone en riesgo la relación del Presidente con vastos sectores sociales, ciertamente fatigados de la arrogancia piquetera en el espacio público. Es que el orden público, razón primera de ser del Estado, está en juego".

La necesidad de reprimir los piquetes fue un tema omnipresente en sus publicaciones. Incluso cuando las demandas de ese sector disminuyeron, siguió machacando con una nueva veta: Kirchner los usaba para aterrorizar a empresarios, políticos y diplomáticos extranjeros.

Siempre con los de afueraLa crítica o no de la dependencia de Argentina respecto a los centros de poder mundial, en lo político, económico y aún militar, es uno de los criterios fundamentales para distinguir a una persona de bien de otra muy relacionada con las multinacionales.

No vaya a creerse que el periodista de doble apellido debutó en el tema apoyando al latifundista estadounidense Douglas Tompkins luego que el ex piquetero Luis D´Elía cortara unos candados de sus propiedades en Corrientes y se solicitara al Congreso la expropiación de campos en el Iberá.No. Eso era absolutamente previsible observando el posicionamiento suyo de años.

Desde el inicio de este gobierno abogó por conceder a las empresas privatizadas todas las exigencias de actualización de tarifas solicitados.

Los anunciantes de su programa "Desde el Llano" son Scionza Salud, Personal, La Caja, Clo Clo, Edenor, Aeropuerto Córdoba, Banco Galicia, Nación AFJP, Movistar, Bapro, La Nación, Gobierno de Neuquén, Petrobras, Massalin Particulares, Ministerio de Cultura Gobierno de Bs.As., Grupo Petersen, Unicenter, Quickfood, Banco Ciudad, Profertil e YPF. Falta Suez-Aguas Argentinas, el mayor anunciante de antes, que pese a su protección, fue denunciada de incumplir el servicio y perdió la concesión.

Con esa óptica Morales Solá justificó las demandas multimillonarias que esas compañías llevaron al Ciadi (tribunal arbitral del Banco Mundial) contra el país. Ni siquiera tomó cierta distancia en el caso puntual y emblemático del grupo Suez, promotor de un juicio por 1.700 millones de dólares ante el citado tribunal.

Su patria era la Suez, el presidente Jacques Chirac y el embajador Francis Lott. En mérito a esa actuación, Lott le entregó en diciembre de 2005 la distinción de Caballero de la Orden Nacional de la Legión de Honor.

El embajador lo dijo como piropo pero desde otro ángulo se puede leer como problema: "Al despertarme, si enciendo la radio, lo escucho en Radio Mitre; luego, en el coche, para venir a la embajada, leo sus artículos en LA NACION, y al final, antes de dormir, al mirar la televisión lo encuentro de nuevo en su programa «Desde el llano»".Una sola vez

Sintonizando la onda del Departamento de Estado y las cancillerías de la Unión Europea, el condecorado ha emprendido una cruzada contra la relación de Argentina con el presidente venezolano Hugo Chávez y el cubano Fidel Castro. Del primero escribió el 7 de mayo último que "ha sido y es un elemento disolvente en la región" y del segundo, el 8 de mayo de 2005, que es "el último dictador latinoamericano". No hace falta ser experto en política latinoamericana para descubrir en esas descalificaciones el libreto de la Casa Blanca.

Lo bueno es que Morales Solá no lo oculta. En su balance de la IV Cumbre de las Américas, el 13 de noviembre de 2005, y deplorando las conductas anti Alca, escribió: "No habrá otra reunión bilateral entre Bush y Kirchner. No la habrá, al menos, en las actuales condiciones, aceptaron fuentes inmejorables en Washington. Por primera vez desde que accedió al poder, Kirchner criticó a los Estados Unidos. Lo hizo ante el presidente de ese país, George W. Bush.

Su relación con la única potencia sobreviviente ha quedado seriamente deteriorada".La única columna prokirchnerista del tucumano fue la dedicada a elogiar el pago adelantado al FMI. En su descargo hay que decir que el desubicado no fue él, que siempre pregonó pagar y pagar, y a lo sumo luego protestar.